Mientras nuestro cerebro sea un arcano, el Universo, reflejo de su estructura, será también un misterio
(Santiago Ramón y Cajal)


3 de enero de 2015

El GABA y sus receptores

El GABA, el ácido gamma-aminobutírico es el más importante de los neurotransmisores inhibidores. Es un neurotransmisor que tiene unos efectos de tipo sedante, hipnótico, ansiolítico, anticonvulsivo, relajante muscular y amnésico; la razón de los mismos se encuentra en que actúa reduciendo la actividad de numerosos circuitos neuronales. Esto implica que el GABA es una sustancia química implicada en los problemas que tienen alguna relación con la ansiedad.

El mecanismo de actuación del GABA, igual que el de todos los neurotransmisores, se basa en su liberación al espacio sináptico y su unión al receptor correspondiente. Pero los receptores del GABA tienen algunas peculiaridades. 
Hay tres tipos principales de de receptores de GABA: A, B y C. Los B están acoplados a la proteína G que afecta a canales de calcio o potasio. Los A y C son canales iónicos.
Los receptores GABAA están formados por cinco partes (subunidades) que se disponen de manera que forman un canal  de cloro, es decir, un espacio por donde el cloro (en forma de cloruro) se cuela en la neurona. A su vez, cada subunidad posee estructuras diversas (isoformas o subtipos). Todo esto implica que los receptores son bioquímicamente distintos. Así, en el caso de los receptores GABAA, hay receptores que son sensibles a las benzodiacepinas y otros que no lo son. Los primeros tienen un lugar de unión a este tipo de sustancias de manera que hay varias posibilidades en la neurotransmisión:
-Cuando el GABA se une al receptor, se abre el canal de cloro lo que implica una mayor entrada de este ión.
-Cuando las benzodiacepinas se une a su sitio de unión en el receptor, el canal no se abre más que en el estado de reposo y entra la misma cantidad de cloro que si no hubiera neurotransmisor.
-Cuando el GABA y las benzodiacepinas se encuentran unidos a sus respectivos sitios en el receptor, la apertura del canal es mayor y consecuentemente la entrada de cloro en la neurona es mayor. Esto es, las benzodiacepinas actúan como moduladores alostéricos positivos.
 Estos receptores sensibles a las benzodiacepinas son responsables de la inhibición postsináptica de tipo “fásico”, esto es, dependiente de las concentraciones de GABA liberado.
Los receptores GABAA que no son sensibles a las benzodiacepinas, se encuentran algo alejados de la sinapsis y por eso se denominan “extrasinápticos”; son capaces de unirse al GABA, claro está, y a otras sustancias químicas como son algunos neuroesteroides sintetizados por las células gliales, el alcohol, ciertos anestésicos, etc.
Estos últimos receptores, no sensibles a las benzodiacepinas, son responsables de una inhibición postsinática de tipo “tónico”, es decir, serían responsables de la inhibición neuronal cuando hay, por ejemplo, un exceso de GABA, ya sea porque éste no es recaptado por los transportadores presinápticos o porque no es destruido por las enzimas pertinentes. Este efecto inhibidor se ve favorecido por sustancias “no naturales” como el alchol etílico y algunos anestésicos. 



1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parece muy increíble, interesante, hermoso el echo de profundizar realmente el porqué de nuestro comportamiento, el echo de saber como nuestros neurotransmisores son los que nos hacen estar en algún estado de animo debido a los niveles que pueden ser alterados incluso por el consumo de algunas sustancias, muchas veces no se sabe lo que está afectando a nuestra biología y el conocimiento de ésto da la explicación a nuestros problemas e inclusive si alguna persona tiene problemas de personalidad o algún otro problema psicológico o psiquiatrico y si se correlaciona con su estilo de vida, alimentación y/o problemas de adicción se puede dar un diagnostico y tratamiento más objetivo.